“Nuevos alegatos de que el fiscal colombiano encubrió sobornos” tituló una nota publicada por The Washington Post. Este empieza explicando las repercusiones que tienen las grabaciones que dejó Pizano, y la relación de Néstor Humberto Martínez con el grupo aval y como, después de conocer la contratación ilegal que hubo en el caso Odebrecth, terminó nombrado como Fiscal General. En su artículo, el periódico estadounidense recoge: “El sindicato que representa a miles de trabajadores judiciales pidió el martes la renuncia de Martínez, diciendo que su aparente fracaso en denunciar la corrupción que aprendió en su práctica legal socava su credibilidad como el abanderado de las luchas de los colombianos por la justicia”.

El caso Odebrecht Colombia, aunque ha tenido más de ochenta capturados, aún parece inconcluso. Debido a las acusaciones que dejó Jorge Enrique Pizano para después de su muerte, en una nota titulada “Muertes misteriosas marcan caso de corrupción de Odebrecht en Colombia”, el diario carioca Folha de S. Paulo cubrió la noticia pues, como se sabe, habla de Jorge Enrique Pizano como testigo clave para la Fiscalía y se señala como un misterio su muerte y la de su hijo. “La causa: envenenamiento por cianuro”; además enlazan las muertes con el accidente automovilístico que sufrió en Chile la fiscal del caso, Amparo Cerón, y que la dejó en coma para recuperar el conocimiento semanas después. Se asegura que Pizano tenía planeado liberar más información, “El extraño giro de los acontecimientos agrega preguntas a un caso que se ha convertido en un dolor de cabeza prolongado para Grupo Aval, un conglomerado financiero que posee varios de los bancos más grandes de Colombia y está controlado por Luis Carlos Sarmiento, de 85 años, cuyo valor neto estimado de $ 11.1 mil millones lo hace como latino la sexta persona más rica de Estados Unidos. Su filial Corficolombiana tenía una participación del 33 por ciento en el proyecto Ruta del Sol II”.

Schurz Corruption

El periódico El País de España no dudó en reseñar la noticia: “La investigación del caso Odebrecht en Colombia se asoma al abismo de una red criminal que va más allá de los sobornos pagados por la constructora brasileña a cambio de concesiones. La muerte fulminante de un testigo clave y, al cabo de tres días, la de su hijo, envenenado, ensombrecen las indagaciones de un escándalo que se remonta a la financiación de las campañas presidenciales de 2010 y 2014”.