En el discurso de posesión del presidente Juan Manuel Santos habló de tres pilares que se tendrán que construir antes del año 2025, pero fue el tema de la paz y las conversaciones que adelanta el Gobierno en La Habana con las FARC el eje de su intervención luego de que fue in
vestido por segunda vez como jefe de Estado.
Santos, quien regirá el destino del país en los próximos cuatro años (2014-2018), pidió a los colombianos ponerse la mano en el corazón para contribuir en la tarea de la paz, "exige que todos pongan algo de su parte".
Al mismo tiempo volvió a advertirles a las FARC que no estaba dispuesto a admitir más actos de violencia contra civiles. “Los hechos de violencia son una contradicción inaceptable que pone en riesgo el mismo proceso”. Luego señaló "señores de las FARC, están advertidos".
Incluso el presidente aseguró que aunque no se ha decretado una tregua, es el momento de sacar de la guerra "a los niños, saquen a las mujeres, saquen a los civiles de sus acciones violentas".
“Actos de paz... eso es lo que Colombia pide hoy”, dijo Santos.
Pero antes de la advertencia el presidente habló de los diálogos. Aseguró que el primer pilar de su nuevo mandato será la paz. Santos recordó que hace cuatro años en su posesión dijo que la puerta del diálogo no estaba cerrada con llave y que por eso inició un proceso de diálogo con las FARC, el cual los colombianos refrendaron con su reelección. “Voy a emplear todas mi energías en cumplir ese mandato de paz”.
El presidente dijo que el diálogo entró en la fase final y que por eso será “la etapa más difícil y más exigente”, en la cual va a exigir decisiones sobre las víctimas, se debe mostrar disposición real de contar la verdad. Recordó que cualquier acuerdo debe ser refrendado por los colombianos y que este tendrá verificación internacional. “La paz tiene que resultar en mayor seguridad para todos los colombianos”.
En su discurso Santos aseguró que hace dos semanas se instaló la subcomisión que tratará los temas de cese al fuego y de hostilidades –bilateral y definitivo– y de dejación de armas, que hacen parte del último punto sustantivo.