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Categoría: + Deportes
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omar hernandez reynolds 2020 fb

El colombiano Omar `El Zorro´ Hernández formó parte en 1988 del equipo Reynolds y era uno de los gregarios del español Pedro `Perico´ Delgado. Esa temporada le dejó un recuerdo inolvidable de otro español, Vicente Belda, quien tuvo un gesto gallardo con él a pesar de que antes del mismo habían tenido una pelea fuerte durante una escapada y se habían dicho "de todo".

Fue una carrera de tres días en territorio español, camino de Alfafara, en Alicante, la cuna de Belda, quien hoy tiene 65 años.

"Fue una carrera muy dura, intensa. Había llovido, había hecho sol, volvía a llover", dijo Hernández en una videoconferencia con Efe. Él y otros ciclistas locales se fugaron. Allí iba Belda, ganador de la Volta a Catalunya en 1979.

"Habíamos peleado con Vicente porque él era un ciclista que escalaba muy bien y yo no hacía relevo porque atrás venía mi jefe Pedro Delgado. No podía colaborar a la fuga", explicó.

"Entonces nos pusimos a pelear, a pelear era a madrearnos (insultarnos). Yo peleé con Belda, peleamos duro", contó el colombiano, que con 1,75 metros de estatura aún parecía vivir aquel enfrentamiento con su colega de 1,54 que luego se tornaría ídolo en Colombia.

Hernández, que también pasó por equipos como el Postobón Manzana y Kelme, relató que el grupo, que iba a un ritmo "endemoniado", los alcanzó y el debió entregarle sus bidones de agua a Delgado, su jefe de filas, porque ya habían pasado la zona de aprovisionamiento.

"Yo me quedé sin nada. Volví a quedar con Belda, rezagado, y no tenía nada de líquido. Hacíamos relevos en silencio, pese a que habíamos peleado durísimo unos minutos antes. Tenía sed y entonces le dije: Vicente, regáleme agua. Sacó el bidón, me lo entregó y me dijo: `toma, porque ni a un enemigo se le niega el agua´", relató entre risas `el Zorro´.

"Eso me pareció un gesto maravilloso. Después de haber peleado y habernos dicho lo que nos dijimos me dio agua. Eso lo recuerdo y hasta hoy sigue en mi memoria", dijo emocionado.

"Es que en el ciclismo uno puede pelear, darse hasta puños, pero al final se ríe, se abraza y se pide disculpas. El ciclismo tiene eso, en el ciclismo es muy difícil tener enemigos, no los hay. De pronto en la carrera, pero ya afuera no", apostilló.

Entre los mejores recuerdos de su carrera está ese año en el equipo Reynolds, que con Perico Delgado ganó el Tour de Francia en esa edición.

"Haber hecho parte del equipo Reynolds en el año 88, que fue el mejor equipo del mundo, ganamos del Tour de Francia. Fue algo muy maravilloso para mi vida deportiva", dijo con una amplia sonrisa.

Es por ello que recuerda con mucho aprecio a ´Perico´, su jefe de filas ese año y a quien describió como "una excelente persona" y como un corredor "muy temperamental" en la carrera.

"Al final de las carreras compartía con nosotros, tenía detalles muy bonitos", recordó. Como una vez tras una competencia en Francia, en la que lo ayudó a sacar un buen resultado, el español le invitó a comer un `Gateau´ con Coca Cola por su destacado trabajo.

"Eso era un premio para uno y él lo hizo conmigo. Los otros me decían: ´uy, hermano, pero como está usted con el jefe´ y el jefe era así porque uno se lo había ganado. Era algo sencillo, una Coca Cola y la milhoja o lo que fuera", expresó.

Sin embargo, no todos los recuerdos que tiene de la competencia son positivos y, particularmente, fue crítico con uno de sus rivales de la época: el francés Laurent Fignon, campeón del Tour de Francia en 1983 y 1984 y del Giro de Italia de 1989.

"Pues como decía mi abuelita: hablando del cuerpo y no del alma, Laurent Fignon, era malo", dijo del francés, que falleció en 2010.

`El Zorro´ cuenta que una vez incluso se agarraron a golpes durante una carrera porque Fignon no lo dejó meter y luego le mandó un puñetazo, a lo que él respondió con otro.

"El hombre se burlaba de nosotros (los colombianos), nos decía que éramos indios, no nos quería dejar meter y, por ejemplo, si había un abanico era a sacarnos. Era vulgar, era malo", recordó.

"Para mí ese es el que más ha marcado, en lo que yo corrí, de ser mala leche con los colombianos", añadió.

Hernández, de 58 años y hoy pastor cristiano de una iglesia bogotana, tiene en su palmarés la clasificación de las neoprofesionales de la Vuelta a España de 1986, así como un título de la Vuelta a Boyacá (Colombia) un año antes.

En 1989 `el Zorro´ se subió al primer lugar de la clasificación general de la Vuelta a España y mantuvo ese puesto hasta la decimoquinta etapa.